sábado, 21 de enero de 2012

Empleados. (Clerks.) Escenas baratas para una película divertida (7/10)



Clerks. (sí, con un punto al final) es una película divertida, y de bajo presupuesto que vio la luz en 1993. Rándal y Dante son un par de empleados, éste de una tienda de abarrotes, aquél de una tienda de alquiler de vídeos (¡hey, son los Noventas!). Bastante desaplicados y con un paupérrimo sentido de la responsabilidad, tienen episodios, casi nunca gratificantes, entre ellos y sus empleados. Paralelo a eso, cada uno tiene su vida y relaciones sentimentales.


La película no es demasiado memorable, en mi opinión, a pesar de lo conocida que es (bueno, tiene un club de seguidores de esos que la hacen digna del neologismo "película de culto"). Se presenta en una secuencia de escenas muy cortas (sketches), cada una con un título. Por alguna escondida motivación artística, toda la película es en blanco y negro. Es de remarcar, como siempre, que un grupo de personas hagan un trabajo serio, como éste, con tan bajo presupuesto (por cierto, la película no sale de cuatro o cinco escenarios distintos, y la mayor parte del tiempo es en la tienda de abarrotes). Leía en Wikipedia que lo que tuvieron que pagar por los derechos de la música fue mucho más que el coste mismo del resto de la película. Imagínense.


En general, Clerks. es una buena comedia. Hay momentos hilarantes. A pesar de su lenguaje soez y sus personajes (todos, absolutamente todos, sirven como contraejemplo de vida). Es una extraña fábula, muy irónica, sobre la responsabilidad. 7/10

lunes, 2 de enero de 2012

Cube (1997). 6/10


"Cubo" es una película canadiense acerca de un grupo de extraños colocados inexplicablemente en una estructura laberíntica formada por cuartos cúbicos. La película recuerda las pesadillas kafkianas, o "la Biblioteca de Babel" borgiana.


La película tiene ciertas premisas interesantes. Es bueno ver la analogía entre el laberinto y erl mundo. Es interesante ver cómo las personalidades se van mostrando paulatinamente a medida que el estrés comienza a minar las almas. La angustia por buscar la salida, y por una estrategia matemática que explique dónde puede estar la salida y qué cuartos no tienen "trampas", es una idea interesante, pero...

Pero, desde la mitad, la película se echa a perder por una serie de errores matemáticos que destruyen la consistencia (hallar el número de factores primos de un número de tres cifras no es un problema "astronómico", y se sabe que cuando un número termina en cinco o es par, no es primo). Para más detalles de los errores, ver aquí (en inglés).

Una buena idea, con problemas de implementación (que hubieran sido fáciles de solucionar con un poco de asesoría). 6/10.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Barton Fink. Una película (casi) perfecta 10/10


Recuerda a Fellini. Recuerda esos momentos mágicos del cine en los cuales estás inmerso en la película y no sabes si lo que ves es mentira o realidad. No sabes si la película es una acepción de la realidad o una excusa para devaneos en la fantasía. No sabes si las escenas que contemplas son sueños (y si lo es, ¿quién es el que sueña?). No lo vislumbras, pero no importa, porque son tan bellas, tan bien elaboradas, tan mágicas y tan fidedignas al mundo en que transcurre la acción, que tú sólo te dejas llevar.

Ésa es Barton Fink, una película digna de pavonearse al lado de otras “Fellinis”. Es mágica, sobre un escritor en los años 40 contratado para trabajar en el mundo sardónico y caníbal de Hollywood. Bellamente escrita, con una cantidad de detalles que no se alcanzan a colegir ni siquiera tras haberse terminado la película –pero que pueden llegar a comprenderse tras breves investigaciones o tras posteriores miradas al filme-.


Se destacan la actuaciones de John Goodman y John Turturro, por supuesto; sin embargo, una extraña joya es la actuación de Michael Lerner como "el Mundo", pero desde el punto de vista de un productor de Hollywood, todo dólares, poder e influencias.



En conclusión, una hermosa e impredecible película. 10/10.