sábado, 29 de mayo de 2010

Jardines Grises. Un reality que parece fantasía. 8/10


Llega un momento en la vida de los hombres, de las mujeres, en que la mente deja de ocuparse en las ilusiones y se asienta en el pasado. Es en ese momento cuando, podemos decir, llega la vejez. Jardines Grises (Grey Gardens) es un documental sobre dos mujeres atrapadas en un mundo banal y decrépito, del cual sólo escapan con la magia de los recuerdos de un pasado glorioso y refinado.




Edith y Edith

Dos mujeres viven en una enorme mansión, "Grey Gardens". No es, como la mayoría de los demás mortales, que viven (duermen) en su residencia la mayoría de las noches y salen afuera, a “vivir” durante el día. No. Edith Beale y su hija, también llamada Edith, son ermitañas; no salen nunca de la casa. Como viven con recursos muy limitados, principalmente rezagos de la fortuna de sus antiguos compañeros, no la pueden arreglar.

La casa es un desastre. Por las paredes semidestruidas se cuelan los mapaches. Sólo dos o tres de los casi treinta cuartos que tiene, son usados. Los jardines exteriores están tan abandonados que parece que quieren comerse la casa en su espesura.







¿Qué tienen esas dos pobres mujeres, además de su aparentemente triste situación, que puede haber llamado la atención de dos cinematógrafos? Algo “importante”: son familiares de Jacqueline “Jackie” Bouvier, quien se casaría primero con John F. Kennedy y luego con Aristóteles Onassis. Tristemente, ése fue el gancho inicial. Y digo tristemente porque me pregunto cuántas personas pasarán por situaciones similares, en el más lúgubre anonimato.


Un canto de esperanza

A pesar del desolador escenario, madre e hija desarrollan una extraña intimidad. La madre, que vive confinada casi todo el tiempo a su sencilla habitación de dos camas, principalmente oye discos, mira fotos y alimenta a sus muchos gatos. La pequeña Edith, en sus cincuentas pero mucho más vivaz, la acompaña con sus conversaciones, opiniones, cantos y hasta bailes. Además, la alimenta. Hablan, hablan, hablan sin parar. Recuerdan canciones y son espontáneas, así esta espontaneidad nazca de puro aburrimiento. Se ponen ropas distintas cada día. Celebran sus cumpleaños con vino barato en vasos de plástico. Las paredes se destruyen, hay mugre y suciedad por doquiera, pero estas dos mujeres se niegan a morir.



Jardines Grises es un documental mágico y triste, donde la única protagonista es la nostalgia, que se cuela en las mentes de las Beale cada vez que ven un hueco en una pared, o una foto, o un disco, o el infinito “mar de hojas” que inunda y parece enfrentar al otro mar, el del brioso Atlántico. El nombre del documental es perfecto, porque las Beale son como jardines, otrora radiantes y ahora grises por el peso de años. Y el pasar de éstos define aún mas el estaticismo de los jardines, que nunca se mueven, que sólo tienen su pasado para recordar. 8/10

Enlace recomendado: http://www.greygardensonline.com/

sábado, 22 de mayo de 2010

Los Diabólicos – El perfecto cine de suspenso (10/10)

"Muere, querida. Muere y hazlo pronto."

¿No crees en el infierno?


Ésta es una de las “imperdibles”. Los Diabólicos (Les Diaboliques, 1955)trata de cómo un par de mujeres se confabulan para deshacerse de su marido y amante (la misma persona). Esta película es una muestra maestra del cine de suspenso, y mantiene en vilo hasta el último momento. No tengo, o mejor, por el bien del espectador, no debo decir nada más de ella. Eso sí, es maravillosa. 10/10.

domingo, 25 de abril de 2010

Memento. Recuerda a Sammy Jankis (9/10)

A Sammy le faltaba un método.

¡Qué difícil es intentar hacer siquiera una brevísima explicación de esta película sin “dañarla”! Memento narra la historia de Leonard, un ex investigador que es atacado por un par de asaltadores, en su casa. Uno de estos lo empuja y él se da un golpe en su cráneo, que lo deja con una enfermedad mental: amnesia anterógrada. Es horrible: Leonard no puede hacer nuevas memorias. Un ansia de vengar lo que el recuerda del embaucamiento (que incluyó un desalmado ataque a su mujer) lo consume.

"Mi auto."

"Tengo información para ti."


"Teddy. No creas en sus mentiras."

"La memoria no es perfecta; ni siquiera es confiable. Pregúntale a la policía. (...) Es con hechos, no con memorias, como se investiga."

La historia es magnífica en sí, pero lo que hace de Memento una verdadera joya es la manera como está narrada. Exquisitamente construida, con el cuidado de un artesano experto, hace sentir al espectador como Leonard. Es decir, sí, nos hace sentir como si tuviéramos amnesia. Es un maravilloso juego con el tiempo. Sin actuaciones ni tomas espectaculares, es una obra de arte. Pero la confusión va más allá. El filme inspira a una inquisidora sarta de preguntas sobre la misma: ¿Qué pasó? ¿Quién es el bueno? ¿Quién el malo? ¿Quién engañó a quién? Si algo queda claro es que vivir motivado por la venganza es más que inconveniente; es ofuscador, es laberíntico, es monstruoso. 9/10